• hola@patitasdeamor.mx

Biografía

  • Nombre: Oliver
  • Género: Macho
  • Edad: 2 años
  • Protocolo de salud: Completo
  • Esterilizado:

Hola, soy Oliver… aunque los que me quieren me dicen Choliver.

Hoy sé quién soy, pero hubo un tiempo en que solo era un perrito de la calle.

Este era yo antes y Esta es mi historia…. acompañaba a mis dueños a tomar el camión. Caminaba atrás de ellos con ilusión, Pero ellos nunca miraban atrás. Yo Siempre regresaba solo a casa.

Mi casa era la calle, justo afuera de un portón en la banqueta donde yo creía que pertenecía.

Pero un día… ese día fue distinto, al regresar a casa, no tuve la misma suerte. Un carro me atropello y una de mis patitas delanteras quedó muy dañada. Yo no entendía qué pasaba, solo tenía miedo. Me escondí, temblaba, quería desaparecer.

Entonces ella apareció, bajó el vidrio de su auto y me habló con una voz suave, llena de cariño. Yo estaba tan asustado que caminé más rápido… y ella me siguió despacio, con cuidado de no asustarme más.

Cuando se bajó del auto, corrí con todas mis fuerzas. Llegué a una tienda y me escondí detrás de un refrigerador. Pensé que ahí nadie me encontraría. Tardó más de una hora en sacarme de ahí. Yo gruñía, tenía miedo, no sabía confiar. Pero ella no se fue.

Al final, me cargó con mucho cuidado y me llevó a su casa, era de noche, todo estaba oscuro, así que esperamos juntos hasta el día siguiente para ir al veterinario.

Las noticias no fueron alentadoras: tenían que amputarme mi patita y aquí viene lo que tal vez no creerías… después de eso, yo fui el perrito más feliz del mundo, tenía un hogar temporal.

Tenía brazos que me abrazaban, palabras suaves, mantitas calientitas sobre mi cama y comida todos los días. Descubrí que podía hacer una vida normal.

Puedo correr, brincar, jugar, me encantan los juguetes, me encanta saltar y recargar mi cabecita en ti. Dicen que cuando a los humanos les pasa algo así, sienten que su vida se acaba.

Yo aprendí que, incluso después de algo difícil, la vida puede volver a llenarse de amor, alegría y nuevas oportunidades.

No necesito mucho para ser feliz solo amor, empatía y una familia sincera que si mire atrás cuando camino tras de ellos. Ven, te invito a conocerme aquí en patitas de amor.

Mi vida cambio para bien, quisiera acompañarte para recordarte que los límites no existen.

Más peluditos